Arroz caldoso con almejas y gambas

Arroz caldoso con almejas y gambas
Escrito por redactor el 30 Oct 2021 en blog

Arroz caldoso con almejas y gambas

Receta de paella

Esta es una obra maestra de la sopa de marisco. Te sorprenderá que haya salido de tu cocina, con una mezcla de sabores y texturas tan elegantes.    Aquí le mostramos todos los trucos para hacerla en su punto.    El arroz ligeramente firme, en lugar del típico congee blando, lo hace distintivo. El truco es freír el arroz cuando aún está seco, como mostramos aquí.

Empieza por preparar el marisco: retira las cabezas de las gambas si es necesario, y corta cada gamba en trozos más pequeños. Corta los calamares en trozos pequeños.    Sumergir las almejas en agua hirviendo hasta que se abran las conchas, luego sacarlas del agua y reservarlas.

Enjuagar el arroz en agua fría y sacudirlo para que se seque lo más posible.    Poner el arroz en una sartén (sin cocer) junto con una cebolla verde cortada. Fríelo rápidamente a fuego medio sin que se queme el arroz.    Con una cuchara, mueve el arroz por la sartén para "cocinarlo en seco".    Esto hace que el arroz esté firme para que no se vuelva blando al cocinarse en el caldo.

Al cabo de unos minutos, se añaden a la sartén unos 2 tazones llenos de agua (o un poco menos). Añade las rodajas de galanga fresca.    Llevar a ebullición, reducir el fuego ligeramente y dejar cocer a fuego lento.    El tiempo de cocción es de unos 15 minutos a partir del momento en que hierve, por lo que hay que programar un temporizador a partir de este momento.


Receta de gambas, almejas y mejillones

Este risotto de gambas y almejas es simplemente increíble. El fuerte sabor del marisco combina a la perfección con el vino blanco. El arroz arborio absorbe el caldo de pescado y el resultado es un arroz cremoso que se derrite en la boca y que huele -y sabe- divinamente.

Esta comida es perfecta para una cena con amigos en la que quieres sorprender, pero aún no tienes tiempo -ni ganas- de pasarte horas cocinando. Porque seamos sinceros, no hay nada más incómodo que ser un anfitrión que está sudando y oliendo a cebolla toda la noche, y tu atuendo es un delantal desordenado.

Receta de gambas y almejas

Caliente el caldo, el jerez y las hojas de laurel en una olla. Enjuagar y fregar las almejas y añadirlas a la olla. Tapar y cocinar hasta que las almejas se hayan abierto, de 6 a 8 minutos. Deseche las almejas que no se hayan abierto. Reservar el caldo. Escaldar los tomates en agua hirviendo durante unos segundos, luego enjuagarlos, pelarlos, cortarlos en cuartos, quitarles el corazón y cortarlos en dados finos.

Para la salsa, calentar 2 cucharadas de aceite en una cacerola grande. Añadir la cebolla y cocinarla hasta que se ablande. Incorporar el ajo. Añada los tomates y cueza a fuego lento durante unos minutos. A continuación, haga un puré con la mezcla y pásela por un colador. En otra sartén, caliente el aceite restante a fuego medio. Añada las gambas y cocínelas hasta que estén opacas, dándoles la vuelta una vez. Mantener caliente.

Desglasar con Pernod. Haga un puré con los jugos de la sartén y la salsa y añádalo al caldo. Incorporar el azafrán y la nata, devolver las almejas a la sopa y llevar a ebullición. Añada las rodajas de lima y reparta la sopa en tazones. Cubra cada porción con 2 langostinos y adorne al gusto con hojas de perejil o cilantro.

Si tu cuerpo no produce las hormonas tiroideas importantes, se dice que tienes una tiroides poco activa o hipotiroidismo. En EAT SMARTER te explicamos las causas de esta enfermedad, cómo prevenirla y qué debes tener en cuenta en cuanto a una dieta adecuada con hipotiroidismo.

Costra de arroz de paella

Este risotto de gambas y almejas es simplemente increíble. El fuerte sabor del marisco combina a la perfección con el vino blanco. El arroz arborio absorbe el caldo de pescado y el resultado es un arroz cremoso que se derrite en la boca y que huele -y sabe- divinamente.

Esta comida es perfecta para una cena con amigos en la que quieres sorprender, pero aún no tienes tiempo -ni ganas- de pasarte horas cocinando. Porque seamos sinceros, no hay nada más incómodo que ser un anfitrión que está sudando y oliendo a cebolla toda la noche, y tu atuendo es un delantal desordenado.

Etiquetas: