Patatas con verduras al horno

Patatas con verduras al horno
Escrito por redactor el 08 Nov 2021 en blog

Patatas con verduras al horno

recetas de patatas y verduras

Saber cómo hacer bien las verduras asadas es un elemento esencial en la vida. ¿Para obtener los mejores resultados? No mezcles las hortalizas de raíz con las de alta humedad, como la berenjena y el calabacín. Para el ajo, utiliza dientes enteros machacados en lugar de picados para que no se queme. Por último, asa las verduras en un horno moderado en lugar de caliente para que tengan tiempo de endulzarse y caramelizarse uniformemente.

Considero que las verduras asadas al horno son una habilidad culinaria básica que todo el mundo debe dominar. Está a la altura de cocinar arroz, hacer una sopa y preparar un simple asado. Además, es una forma brillante de utilizar de una vez un montón de restos de verduras que puedas tener escondidos en el cajón de las verduras.

El asado de verduras es una de esas recetas que los lectores llevan pidiendo desde hace años, pero que yo seguía archivando porque pensaba que no era lo suficientemente emocionante o que era tan sencilla que no tenía suficiente información para escribir sobre ella. "¡Córtalas, échales aceite, sal y pimienta, y luego mételas en el horno!". les decía a los amigos que me preguntaban, con fingida sagacidad, porque... ¿tan difícil es hacer eso?


patatas asadas

¡Saber hacer bien las patatas asadas es algo esencial en la vida! ¿Para obtener los mejores resultados? No mezcles las hortalizas de raíz con las de alta humedad, como la berenjena y el calabacín. Para el ajo, utiliza dientes enteros machacados en lugar de picados para que no se queme. Por último, asa las verduras en un horno moderado en lugar de caliente para que tengan tiempo de endulzarse y caramelizarse uniformemente.

Considero que las verduras asadas al horno son una habilidad culinaria básica que todo el mundo debe dominar. Está a la altura de cocinar arroz, hacer una sopa y preparar un simple asado. Además, es una forma brillante de utilizar de una vez un montón de restos de verduras que puedas tener escondidos en el cajón de las verduras.

El asado de verduras es una de esas recetas que los lectores llevan pidiendo desde hace años, pero que yo seguía archivando porque pensaba que no era lo suficientemente emocionante o que era tan sencilla que no tenía suficiente información para escribir sobre ella. "¡Córtalas, échales aceite, sal y pimienta, y luego mételas en el horno!". les decía a los amigos que me preguntaban, con fingida sagacidad, porque... ¿tan difícil es hacer eso?

las mejores verduras para asar

Asocio diferentes electrodomésticos con diferentes épocas del año. La aspiradora sale en verano, cuando los perros empiezan a desprenderse del pelaje de otoño. (Irónicamente, la aspiradora también sale alrededor de noviembre, cuando mi edificio decide poner en marcha su calefacción central sobre la que no tengo control y los perros vuelven a perder el principio de sus nuevos abrigos de invierno). En primavera es cuando tengo citas regulares con la lavadora, ya que tiendo a recostarme peligrosamente en la silla del balcón con una copa de vino más a menudo de lo que debería.

En invierno, es el horno. Tenemos un apartamento no pequeño para Nueva York, pero sí bastante pequeño, que intento mantener fresco a instancias de mi mujer (que no para de abrir ventanas y quejarse de los olores). Pero en invierno, con calefacción central hiperactiva o no, no puedo evitarlo. A mi cuerpo le apetece asar cosas, y la mayoría de las veces, esas cosas asadas son verduras de otoño e invierno: las raíces y las brásicas (y no olvidemos los hongos ocasionales) que dan lo mejor de sí cuando se endulzan, intensifican, doran o crujen (según el caso) en el horno.

patatas y verduras asadas con romero

Asocio diferentes electrodomésticos con diferentes épocas del año. La aspiradora sale en verano, cuando los perros empiezan a desprenderse del pelaje de otoño. (Irónicamente, la aspiradora también sale alrededor de noviembre, cuando mi edificio decide poner en marcha la calefacción central sobre la que no tengo control y los perros vuelven a perder el principio de sus nuevos abrigos de invierno). En primavera es cuando tengo citas regulares con la lavadora, ya que tiendo a recostarme peligrosamente en la silla del balcón con una copa de vino más a menudo de lo que debería.

En invierno, es el horno. Tenemos un apartamento no pequeño para Nueva York, pero sí bastante pequeño, que intento mantener fresco a instancias de mi mujer (que no para de abrir ventanas y quejarse de los olores). Pero en invierno, con calefacción central hiperactiva o no, no puedo evitarlo. A mi cuerpo le apetece asar cosas, y la mayoría de las veces, esas cosas asadas son verduras de otoño e invierno: las raíces y las brásicas (y no olvidemos los hongos ocasionales) que dan lo mejor de sí cuando se endulzan, intensifican, doran o crujen (según el caso) en el horno.

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